Guías
Cómo elegir el florero perfecto para cada espacio

El florero es uno de los objetos decorativos más versátiles. Bien elegido, se convierte en el detalle que une toda una habitación. Aquí te ayudamos a acertar.
Para mesas de centro y escritorios, un florero pequeño de líneas nórdicas aporta equilibrio sin robar protagonismo. Es ideal para una sola flor o un ramo delicado.
Para rincones de piso o repisas altas, un florero grande con pampas o flores secas genera altura y presencia. Funciona de maravilla en recibidores.
La forma importa: las líneas rectas transmiten orden y modernidad; las curvas, suavidad y calidez. Elige según la energía que quieras dar al espacio.
Y recuerda la regla de oro del minimalismo: menos, pero mejor. Un florero con intención vale más que diez objetos sin propósito.